La Hermeneutica
El presente texto tiene como fin presentar los aspectos más relevantes de la hermenéutica y su posicionamiento dentro del pensamiento occidental como una tendencia que subvierte el sistema de conocimiento imperante. Para ello se han tenido en cuenta los textos La Hermenéutica frente al arte contemporáneo o la publicidad como problema hermenéutico de María Gonzales Valerio, La hermenéutica Literaria de Alberto Ortiz y dentro de él, los apartados: Algunas reflexiones entorno a una hermenéutica de la hermenéutica de Francisco Gonzales Becerra; Hermenéutica como teoría de la interpretación literaria de Sandra David; Ensayando una noción de tradición en nuestro tiempo de Alma Cerón. Además de esto se han tenido en cuenta distintas fuentes videografícas, las cuales permiten hacer una primera idea acerca de la hermenéutica.
Para empezar se podría iniciar arguyendo que las diversas formas de comunicación han racionalizado las respectivas formas de lenguaje, es decir que los medios como vehículo para transmitir el mensaje se han complejizado y con ello su estrecha relación con el espectador, sin embargo estos últimos debido a la masificación de la información la aprecian como algo fugaz, instantáneo o desechable. Es por eso que este asunto plantea una nueva visión en el paradigma interpretativo, pensar en ello que los demás no han pensado.
De esta forma, la hermenéutica, aparece como una nueva tendencia de pensamiento que busca resignificar el lenguaje en cuanto lo significante reunido dentro de él. Según Gonzales Becerra, el texto merece ser considerado como “un organismo vivo, que nos habla, es decir, que nos comunica cada vez” (Gonzales Becerra, 2011), pero esta comunicación plantea interpretar y comprender su lenguaje de la manera más adecuada. Muchas veces al momento de interpretar un texto, no partimos de los supuestos propios condensados dentro de él, sino que apelamos a nuestros supuestos empíricos para dar una clara comprensión del asunto, es decir, un proceso hipotético analítico que garantiza la certeza de nuestras conjeturas.
Pero dicho proceso implica un modo proceder de conocimiento, que para el caso de la hermenéutica, es errado, puesto que se parte de la razón misma, desde el puro yo kantiano capaz de desplegar su pensamiento a través de la analítica, es decir desde el sujeto cognoscente que a partir de su subjetividad conoce su mundo, esta a su vez garantiza el orden en su vida.
Es en el centro de esta discusión donde se paran los teóricos de la hermenéutica, y a partir de ello plantean a esta como un arte de la interpretación que rompe con el paradigma del pensamiento tradicional, como se ha venido señalando hasta el momento. A diferencia del pensamiento tradicional, basado en la filosofía Kantiana, donde la razón fundamentada en la lógica se convierte en la base del conocimiento humano, en la hermenéutica la base del pensamiento se encuentra en el lenguaje, el cual se convierte en un nuevo vehículo para entender al hombre.
“El lenguaje no está determinado por ninguna conciencia ni procede de ella, precede, pues, a toda conciencia individual, viene de mucho antes y llega hasta mucho después” (Gonzales Valero, 2005). Esta es una de las tesis que defenderán los cuatro representantes principales de esta nueva tendencia de pensamiento, Gadamer, Heiddeger. Ricklahm y Wintertein, para quienes lo comprensible se da en términos del lenguaje. Pero Gadamer, insiste en abordar este último, no en términos de la lingüística o la comunicación, sino a través del arte, pues este considera que en la obra artística se expresa el ser del lenguaje[1].
De esa forma el arte se manifiesta como la labor creadora, en plena capacidad de condensar espacio y tiempo, el ser histórico; el arte concebido de esta forma supone superar el arte como belleza o lenguajes universales, para convertirse en la representación máxima del ser histórico[2].
Por lo tanto “el arte será el centro que concentra y condensa nuestras posibilidades de ser y de haber sido (…) representa un acaecimiento del ser histórico, múltiple y plural” (Gonzales Valero, 2005). Pero esta filosofía del arte, no encuentra compatibilidad con el arte del mundo moderno, en el que se hace de esta práctica un elemento de exclusividad, con lo cual se cohíbe de la ontología del arte que se plantea desde la hermenéutica, puesto que se restringen los alcances de la praxis artística. Por el contrario la publicidad, que está en las calles, es la encargada de configurar esas dimensiones de espacio tiempo en el que nos desenvolvemos, ya que la obra de arte se confina a los museos. Es en estos términos que el debate de la hermenéutica y la publicidad se desenvuelven hoy en dia .
[1] En Nietzche, por ejemplo el fenómeno artístico expresaba lo más transparente de la voluntad de poder. De igual forma en Hegel el arte es la expresión del devenir del espíritu hasta alzarse en lo absoluto.
[2] En la filosofía materialista, el ser histórico implica el ser devenido en autoconciencia, es decir un sujeto que politiza las diferentes esferas de su vida, porque reconoce el tejido de relaciones sociales que históricamente se han estructurado.